Vol 2. Núm.3 - Revisión
Dolor Crónico como Resultado Adverso de la Cirugía. II Parte: Colecistectomía y Hernioplastía Inguinal.
E. Rabah
____________________________
Chronic pain as consequence of surgery. Part II
ABSTRACT
A potential adverse result from surgery is the chronic pain. The literature suggests that if acute pain is not adequately managed, chronic pain can ensue e.g. the incidence of chronic pain after thoracotomy may be as high as 50%. For that reason it is necessary to develop rational preventive strategies, making a careful analysis of the iatrogenic and predictive factors that condition their development. The natural history of the patients with chronic post surgical pain allows understanding the physiology and psychology of this condition. In this second part, a review is presented on the incidence, the role of presurgical, intrasurgical and postsurgical factors, the proposed etiology and the progression of the pain after cholecystectomy and hernioplasty.
Key words: Chronic post-surgical pain. CPSP. Neuropathic pain. Phantom pain. Thoracic surgery. Breast surgery.
RESUMEN
Uno de los resultados adversos potenciales de la cirugía es el dolor crónico. Por ello es necesario desarrollar estrategias racionales para prevenirlo, haciendo un análisis cuidadoso de los factores iatrogénicos y predictivos que condicionan su desarrollo. La historia natural de los pacientes con dolor crónico post-quirúrgico (DCPQ) persistente permite entender la fisiología y psicología del dolor crónico por esta causa. En esta segunda parte se revisa la incidencia de DCPQ, el papel que juegan los factores preoperatorios, intraoperatorios y postoperatorios, la etiología aparente y la progresión del dolor luego de colecistectomía y hernioplastía inguinal.
Palabras clave: Dolor crónico postoperatorio. DCPQ. Colecistectomía. Hernioplastía inguinal.
1. COLECISTECTOMÍA
Incidencia: es frecuente observar dolor abdominal crónico después de colecistectomía, su incidencia es del 3% al 56%, aunque es menos frecuente que el dolor abdominal preoperatorio que presentaban estos pacientes, que es del 83% al 100%. El síndrome postcolecistectomía, tiene varios componentes que responden a diversas etiologías (53). Los factores patogénicos incluyen el dolor nociceptivo incisional, el dolor por disfunción del esfínter de Oddi, dolor por otras causas preoperatorias no diagnosticadas sin relación con la colecistopatía y dolor por obstrucción de las vías biliares (54)
Factores preoperatorios: la vulnerabilidad psicológica es buen predictor de la persistencia de síntomas postcolecistectomía (54-56), otros factores de riesgo son el género femenino (57) y la persistencia de los síntomas durante un largo período antes de la cirugía (58). Por otro lado, una historia de cólicos biliares clásicos cursa con un riesgo reducido de DCPQ (59-61).
Factores intraoperatorios: el abordaje quirúrgico no hace ninguna diferencia en los resultados finales. Nicholl (62) en un estudio aleatorizado y controlado con 163 pacientes sometidos a litotripcia tienen más secuelas de tipo cólico, mientras que los de colecistectomía abierta tienen mas quejas de dolor de la herida operatoria y diarrea. Pareciera no haber diferencias entre el DCPQ entre la colecistectomía abierta y la laparoscópica (63). Gui (61) reporta un 30% de incidencia de dolor abdominal no específico al año de la colecistectomía. Stiff (64) describe un dolor en cuadrante superior derecho significativamente mayor en las colecistectomías abiertas.
Factores postoperatorios: Borla (56) en un estudio prospectivo de 100 pacientes sometidos a colecistectomía, notó que el dolor en el postoperatorio inmediato que persiste durante más de 6 semanas es un predictor importante del DCPQ u otros síntomas al año de la cirugía. No encontramos publicaciones relacionando directamente el dolor agudo postoperatorio inmediato y el DCPQ.
Etiología aparente: hay múltiples etiologías de DCPQ en colecistectomía, como son disfunción del esfínter de Oddi, úlcera gastroduodenal, colon irritable y dolor de la cicatriz operatoria. La importancia relativa de cada factor no ha sido evaluada.
Progresión: a pesar de la alta incidencia de DCPQ en colecistectomía, hay un alto índice de satisfacción de los pacientes que supera el 90% (65-67). Esto está relacionado con las expectativas del paciente (68) debido a que la mayoría de los pacientes con dolor abdominal y cálculos biliares creen que estarían mucho peor si no se hubiesen operado y que su vida mejoró después de la cirugía.
Resumen sobre colecistectomía: después de la colecistectomía los síntomas crónicos son comunes como es el caso del DCPQ. Los factores predictivos incluyen: dolor preoperatorio de causa no vesicular, vulnerabilidad psicológica y persistencia del dolor y otros síntomas por más de 6 semanas después de la cirugía. Los estudios del síndrome postcolecistectomía no separan los dolores cicatriciales, de los dolores abdominales difusos, ni del dolor neuropático.

2. HERNIOPLASTIA INGUINAL
Incidencia: varios autores han evaluado el DCPQ después de una hernioplastía, la incidencia reportada varía del 0 al 37%, con promedio del 11.5% (616 de 5.375 pacientes). El DCPQ fue el motivo principal de la investigación sólo en 4 de los estudios (69-72), con incidencia muy variable.
Factores preoperatorios: en un estudio prospectivo de 500 cirugías se demostró mayor incidencia de dolor severo, a los 12 meses, en los pacientes sometidos a reoperación que en los sometidos a una primera intervención (70). En otro estudio, los pacientes sometidos a operación como resultado de enfermedad laboral tenían mayor dolor a los 6 meses que los de aseguradoras de salud (73), los primeros además habían tenido dolor por período mayor previo a la cirugía.
Factores intraoperatorios: la técnica quirúrgica evidentemente influye en el resultado en lo que al dolor se refiere. Liem (74) en un estudio aleatorizado y controlado, encontró menor incidencia de dolor en cirugía laparoscópica que en cirugía abierta sin malla. En el estudio realizado en EEUU por el Medical Research Council (72) también se encontró significativa menor incidencia de DCPQ a los 12 meses con hernioplastía laparoscópica (28%) que en la cirugía abierta (37%). Dirksen (75), en cambio encontró que no existía diferencia significativa en lo referente a la incidencia de DCPQ entre los operados con laparoscopía (20%) y los intervenidos con cirugía abierta (14%). Gillion (71) tampoco encontró diferencias significativas entre ambas técnicas, encontrando un 14% de pacientes con dolor con ambas técnicas. En dos de dichos estudios (71,75) se encontró que las complicaciones, incluyendo el dolor, eran más precoces cuando se intervenía por vía laparoscópica.
En un estudios multicéntrico prospectivo, Hay (76) no encontró diferencias significativas en el DCPQ con las diferentes técnicas abiertas (Bassin, ligamento de Cooper o Shouldice). Además Callesen (70), tampoco encontró diferencias significativas entre la reparación primaria de una hernia con o sin malla. Un factor de mucha importancia es la experiencia y grado de especialización del cirujano tanto en la recurrencia de una hernia o la presencia del DCPQ (77), esto está demostrado por las series realizadas en centros especializados en la reparación de hernias en las cuales la incidencia de DCPQ es muy bajo (78,79), tanto como la presencia de dolor crónico de mayor intensidad en los centros formadores (72,74,75,80).
Factores postoperatorios: la existencia de dolor entre la primera y la cuarta semana después de la cirugía es un factor predictivo importante (70) para la presencia de dolor al año después de la intervención. El tiempo de convalecencia o el tipo de trabajo efectuado no incide en el dolor (70).
Etiología aparente: la relación demostrada entre las alteraciones sensitivas en la zona operada y la persistencia del dolor (71) avala la posición de que el daño nervioso es un factor patológico importante en el DCPQ. Muchos autores asumen que el dolor es habitualmente de origen neuropático (81-83), como también se afirma que el dolor es causado por una reparación con mucha tensión.
Progresión: Callesen (70) describe que la incidencia de dolor disminuye del 11% a las 4 semanas hasta el 6% al año. La presencia de dolor con una intensidad de moderado a severo entre 1 a 4 semanas después de la intervención, es un potente predictor de la presencia del DCPQ al año de la cirugía.
Resumen sobre hernioplastia: el DCPQ después de una hernioplastia inguinal es frecuente, pero parece ser menor que en otras cirugías previamente analizadas, debido a que es una cirugía muy frecuente, existe un gran número de pacientes con DCPQ por esta causa. Se ha demostrado que la lesión nerviosa es un importante factor tanto en el dolor postoperatorio inmediato como en el dolor crónico. El papel de una buena analgesia postoperatoria inmediata no se ha estudiado.
¿POR QUÉ EL DOLOR AGUDO PUEDE TRANSFORMARSE EN CRÓNICO?
Este tema ha sido debatido en varios artículos (88-92). Dworkin (88) propone un modelo que incorpora factores fisiopatológicos y psicosociales, además de la intensidad del dolor agudo que generó el crónico. Usando este modelo se cree que el impulso nocioceptivo generado por el daño del nervio periférico (p.e. en cirugía) aumenta el dolor agudo y mantiene el dolor crónico precoz (entre 3-12 meses). Basbaum (93) revisó los cambios en el sistema nervioso asociados al dolor agudo concluyendo que “el dolor persistente debe ser considerado un estado de enfermedad del sistema nervioso y no meramente un síntoma de una enfermedad”. Si persiste el dolor después de una cirugía es consecuencia de la sensibilización periférica y central con los cambios de la neuroplasticidad involucrados en ella. Es posible hacer prevención de la sensibilización con bloqueos anestésicos. Obata (26) logró esto realizando un bloqueo peridural anestésico intra y postoperatorio en toracotomías con buenos resultados sobre el DCPQ, otros estudios de analgesia preventiva con otros métodos desgraciadamente fracasaron (94-96).
DISCUSIÓN
El DCPQ es frecuente en los tipos de cirugía analizadas en este artículo (65-67), esta apreciación es validada también en una revisión hecha por IASP (85). El dolor crónico es de alto costo para la sociedad en términos de sufrimiento, angustia y depresión agregado a la incapacidad física y pérdida laboral. Por razones humanitarias y económicas el problema del DCPQ debe asumirse como un hecho existente y demostrado. Algunos hechos demostrados son:
-
La presencia de dolor preoperatorio es un factor predisponerte de aparición de DCPQ, considerando como un dolor continuo de más de un mes de duración, en la amputación (16), dolor de mama fantasma (36) y dolores abdominales post-colecistectomía.
-
La vulnerabilidad psicológica es un factor de riesgo para el dolor persistente post-colecistectomía (54-56), que no ha sido evaluado en otras cirugías analizadas en esta revisión. También se ha encontrado que es predictora de DCPQ en cirugía de columna lumbar.
-
El daño nervioso es el factor intraoperatorio más importante que contribuye a la aparición del DCPQ. Los pacientes sometidos a toracotomía anterior tienen menos lesión nerviosa y menos dolor crónico que en la toracotomía posterolateral (24,25), aunque solo el 50% de los pacientes con daño nervioso en la toracotomía presentan dolor crónico (25,30).
-
Después de la cirugía de mama, la neuralgia intercostobraquial asociada al daño de este nervio provoca mucho mas dolor crónico que cuando se preserva el nervio durante la cirugía (41). Sin embargo, el daño neural “per se” no necesariamente causa dolor ya que la incidencia de déficit sensitivo es 2-4 veces mayor que la incidencia de dolor en la distribución del nervio intercostobraquial después de la disección axilar con resección de ganglios en cáncer de mama (41,49)
-
Uno de los factores predisponentes más importantes de aparición de DCPQ es la severidad del dolor postoperatorio después de cirugía torácica (18,27), cirugía de mama (44) y reparación de hernia.
-
La radioterapia postoperatoria aumenta el riesgo de desarrollo de DCPQ en el cáncer de mama (44) y la quimioterapia neurotóxica aumenta el riesgo de dolor de miembro fantasma.
CONCLUSIONES
El DCPQ es común después de determinados tipos de cirugía como en amputación de extremidades, cirugía de hernia inguinal, cirugía de mama, colecistectomía y toracotomías. Para cada una de estas cirugías la etiología del dolor sería un dolor crónico neuropático. La intensidad del dolor postoperatorio es un predictor importante. Futuros estudios deberían definir los factores que influyen en el tránsito de un dolor agudo a crónico después de una cirugía, para así desarrollar intervenciones precoces más racionales y efectivas en su prevención.
REFERENCIAS DE LA SEGUNDA PARTE
- Carlson GL, Rhodes M, Stock S, Lendrum R, Lavelle MI, Venables CW: Role of endoscopic retrograde cholangiopancreatography in the investigation of pain after cholecystectomy. Br J Surg 1992; 79:1342–5
- Jørgensen T, Teglbjerg JS, Wille-Jørgensen P, Bille T, Thorvaldsen P. Persisting pain after cholecystectomy: A prospective investigation. Scand J Gastroenterol 1991; 26:124–8
- Jess P, Jess T, Beck H, Bech P. Neuroticism in relation to recovery and persisting pain after laparoscopic cholecystectomy. Scand J Gastroenterol 1998;33:550–3
- Borly L, Andersen IB, Christensen E, Sehested A, Kehlet H, Matzen P, Rehfeld JF, Stage P, Toftdahl DB, Gernow A, Højgaard L: Preoperative prediction model of outcome after cholecystectomy for symptomatic gallstones. Scand J Gastroenterol 1999; 34:1144–52
- Middelfart HV, Kristensen JU, Laursen CN, Qvist N, Højgaard L, Funch-Jensen P, Kehlet H: Pain and dyspepsia after elective and acute cholecystectomy. Scand J Gastroenterol 1998; 33:10–4
- Bates T, Ebbs SR, Harrison M, A’Hern RP: Influence of cholecystectomy on symptoms. Br J Surg 1991; 78:964–7
- Fenster LF, Lonborg R, Thirlby RC, Traverso LW: What symptoms does cholecystectomy cure? Insights from an outcomes measurement project and review of the literature. Am J Surg 1995; 169:533–8
- Gilliland TM, Traverso LW: Modern standards for comparison of cholecystectomy with alternative treatments for symptomatic cholelithiasis with emphasis on long term relief of symptoms. Surg Gynecol Obstet 1990; 170:39–44
- Gui GP, Cheruvu CV, West N, Sivaniah K, Fiennes AG. Is cholecystectomy effective treatment for symptomatic gallstones? Clinical outcome after long-term follow-up. Ann R Coll Surg Engl 1998; 80:25–32
- Nicholl JP, Brazier JE, Milner PC, Westlake L, Kohler B, Williams BT, Ross B, Frost E, Johnson AG: Randomised controlled trial of cost-effectiveness of lithotripsy and open cholecystectomy as treatments for gallbladder stones. Lancet 1992; 340:801–7
- Van der Velpen GC, Shimi SM, Cuschieri A: Outcome after cholecystectomy for symptomatic gall stone disease and effect of surgical access: Laparoscopic vs open approach. Gut 1993; 34:1448–51
- Stiff G, Rhodes M, Kelly A, Telford K, Armstrong CP, Rees BI: Long-term pain: Less common after laparoscopic than open cholecystectomy. Br J Surg 1994; 81:1368–70
- McMahon AJ, Ross S, Baxter JN, Russell IT, Andersson JR, Morron CG, Sunderland GT, Galloway DJ, O’dwyer PJ: Symptomatic outcome one year after laproscopic and mini-laparotomy cholecystectomy: A randomised trial. Br J Surg 1995; 82:1378–92
- Schultz LS, Kamel M, Graber JN, Hickok DF: Four-year outcome data for 400 laparoscopic cholecystectomy patients: Recognition of persistent symptoms. Int Surg 1994; 79:205–8
- Wilson RG, Macintyre IMC: Symptomatic outcome after laparoscopic cholecystectomy. Br J Surg 1993; 80:439–41
- Black NA, Thompson E, Sanderson CFB: Symptoms and health status before and six weeks after open cholecystectomy: A European cohort study. Gut 1994; 35:1301–5
- Cunningham J, Temple WJ, Mitchell P, Nixon JA, Preshaw RM, Hagen NA: Cooperative Hernia Study. Pain in the postrepair patient. Ann Surg 1996; 224: 598–602
- Callesen T, Bech K, Kehlet H: Chronic pain after inguinal hernia repair—a prospective study after 500 operations. Br J Surg 1999; 86:1528–31
- Gillion JF, Fagniez PL: Chronic pain and cutaneous sensory changes after inguinal hernia repair: Comparison between open and laparoscopic techniques. Hernia 1999; 3:75–80
- The MRC Laparoscopic Groin Hernia Trial Group: Laparoscopic versus open repair of groin hernia: A randomised comparison. Lancet 1999; 354:185–90
- Salcedo-Wasicek MC, Thirlby RC: Postoperative course after inguinal herniorrhaphy. A case-controlled comparison of patients receiving workers’ compensation vs patients with commercial insurance. Arch Surg 1995; 130:29–32
- Liem MS, van d, van S, Boelhouwer RU, Clevers GJ, Meijer WS, Stassen LP, Vente JP, Weidema WF, Schrijvers AJ, van V: Comparison of conventional anterior surgery and laparoscopic surgery for inguinal-hernia repair. N Engl J Med 1997; 336:1541–7
- Dirksen CD, Beets GL, Go PM, Geisler FE, Baeten CG, Kootstra G: Bassini repair compared with laparoscopic repair for primary inguinal hernia: A randomized controlled trial. Eur J Surg 1998; 164:439–47
- Hay JM, Boudet MJ, Fingerhut A, Poucher J, Hennet H, Habib E, Veyrieres M, Flamant Y: Shouldice inguinal hernia repair in the male adult: The gold standard? A multicenter controlled trial in 1578 patients. Ann Surg 1995; 222:719–27
- Deysine M, Grimson RC, Soroff HS: Inguinal herniorrhaphy. Reduced morbidity by service standardization. Arch Surg 1991; 126:628–30
- Rutkow IM, Robbins AW: The mesh plugtechnique for recurrent groin herniorrhaphy: A nine-year experience of 407 repairs. Surgery 1998; 124:844–7
- Amid PK, Lichtenstein IL: Long-term result and current status of the Lichtenstein open tension-free hernioplasty. Hernia 1998; 2:89–94
- Wellwood J, Sculpher MJ, Stoker D, Nicholls GJ, Geddes C, Whitehead A, Singh R, Spiegelhalter D: Randomised controlled trial of laparoscopic versus open mesh repair for inguinal hernia: Outcome and cost. BMJ 1998; 317:103–10
- Seid AS. Entrapment neuropathy in laparoscopic herniorrhaphy. Surg Endosc 1994; 8:1050–3
- Starling JR, Harms BA: Diagnosis and treatment of genitofemoral and ilioinguinal neuralgia. World J Surg 1989; 13:586–91
- Heise CP, Starling JR: Mesh inguinodynia: A new clinical syndrome after inguinal herniorrhaphy. J Am Coll Surg 1998; 187:514–8
- Wantz GE: Testicular atrophy and chronic residual neuralgia as risks of inguinal hernioplasty. Surg Clin North Am 1993; 73:571–81
- Macrae WA, Davies HTO: Chronic postsurgical pain, Epidemiology of Pain. Edited by Crombie IK, Croft PR, Linton SJ, LeResche L, Korff MV. Seattle, International Association for the Study of Pain, 1999, pp 125–42
- Ure BM, Troidl H, Spangenberger W, Lefering R, Dietrich A, Eypasch EP, Neugebauer E: Long-term results after laparoscopic cholecystectomy. Br J Surg 1995; 82:267–70
- Thorvaldsen P, Sørensen EB: Psychological vulnerability as a predictor for short-term outcome in lumbar spine surgery. Acta Neurochir 1990; 102:58–61
- Dworkin RH: Which individuals with acute pain are most likely to develop a chronic pain syndrome? Pain Forum 1997; 6:127–36
- Atkinson JH, Slater MA, Epping-Jordan JE: Identifying individuals at risk for chronicity. An opportunity to reexamine our treatment, timing, and targets. Pain Forum 1997; 6:137–9
- Katz J: Pain begets pain predictors of long-term phantom limb pain and post-thoracotomy pain. Pain Forum 1997; 6:140–4
- Linton SJ: Overlooked and underrated? The role of acute pain intensity in the development of chronic back pain problems. Pain Forum 1997; 6:145–7
- Dworkin RH: Toward a clearer specification of acute pain risk factors and chronic pain outcomes. Pain Forum 1997; 6:148–50
- Basbaum AI: Spinal mechanisms of acute and persistent pain. Reg Anesth 1999; 24:59–67
- Kehlet H, Dahl JB: Preemptive analgesia: Is it effective in clinical pain states? Visceral Pain. Edited by Gebhart GF. Seattle, International Association for the Study of Pain, 1995, pp 489–504
- McQuay HJ: Pre-emptive analgesia: A systematic review of clinical studies. Ann Med 1995; 27:249–56
- Kissin I: Preemptive analgesia. Why its effect is not always obvious. Anesthesiology 1996; 84:1015–9
____________________________________________
Edward Rabah
Jefe Unidad de Anestesia y Alivio del Dolor
Hospital de Coquimbo, Chile
edrabah@gmail.com |